jueves, 2 de octubre de 2014

Y SE FUERON MIS ROSAS


…Y se fueron mis rosas
como el goce del pan en las hambrunas.

A veces oigo pasos,
razones que no duermen
y viajo al zaguán de aquel estío
de voz blanca y de boda
donde resides tú,
robándome las lágrimas.

Reconozco sus patios:
allí vive la sed de mis gaviotas
y un gozo entre cortinas
como  si de un amante
que aguardara impaciente se tratara,
mientras amo al amor
que en vendas de su luz
me despierta a los ángeles del día.

Y llamo al encuentro en los retratos
al beso perdido entre semanas
y su urgencia postrada en las pupilas.

¡Vuelve! Vuelve a la vida -te propongo-
como si fueras agua que en  cascada
refuerza su aventura,
¡OH, lirio de mi tarde!,
y lléname de nube
como una efervescencia
medida entre tus pulsos
y en tu adorada piel
de álgebra morena,
para amarte…amarte
                                      amarte… in crescendo


© Esther González Sánchez

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