…Y se fueron mis
rosas
como el goce del pan en las hambrunas.
como el goce del pan en las hambrunas.
A veces oigo pasos,
razones que no duermen
y viajo al zaguán de aquel estío
de voz blanca y de boda
razones que no duermen
y viajo al zaguán de aquel estío
de voz blanca y de boda
donde resides tú,
robándome las
lágrimas.
Reconozco sus patios:
allí vive la sed de
mis gaviotas
y un gozo entre cortinas
y un gozo entre cortinas
como si de un amante
que aguardara
impaciente se tratara,
mientras amo al amor
mientras amo al amor
que en vendas de su
luz
me despierta a los
ángeles del día.
Y llamo al encuentro
en los retratos
al beso perdido entre
semanas
y su urgencia postrada en las pupilas.
y su urgencia postrada en las pupilas.
¡Vuelve! Vuelve a la
vida -te propongo-
como si fueras agua que en cascada
como si fueras agua que en cascada
refuerza su aventura,
¡OH, lirio de mi
tarde!,
y lléname de nube
como una
efervescencia
medida entre tus
pulsos
y en tu adorada piel
y en tu adorada piel
de álgebra morena,
para amarte…amarte…
para amarte…amarte…
amarte…
in crescendo
© Esther
González Sánchez

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